Juntos hacemos posible lo imposible, es una frase que se encuentra en la mercancía del equipo y en los muros de Strandvallen, el pequeño estadio donde los residentes locales se dan cita para apoyar a su equipo, con capacidad para 7,500 personas y que fuera inaugurado en 1953. Este sitio de armonía casi religiosa, se encuentra en la costa del mar Báltico, al sur de Suecia, en el municipio de Sölvesborg, el cual cuenta con apenas 7,883 habitantes.
Hoy lo imposible está cada vez más cerca. Con cinco partidos por disputar, el Mjällby acumula 60 puntos y necesita solo 4 más para proclamarse campeón por primera vez en su historia.
La historia de Mjällby
Era el año 2015, cuando Magnus Emeus, un hombre de negocios nacido en la localidad, quien tras haber trabajado con diversas compañías al rededor de europa, decidió regresar a la región al habérsele ofrecido la oportunidad de fungir como presidente de Mjällby, quienes se encontraban en la Superettan, la segunda liga mayor del país escandinavo y necesitaban una nueva dirección tras años y años de pérdidas financieras y malos manejos.
Desde su creación en 1939, el Mjällby jamás ha ganado un trofeo importante y gran parte de su historia la ha pasado lejos de la primera división del fútbol sueco. Emeus estaba decidido a transformar al club de adentro hacia afuera, apoyado en su experiencia construyendo negocios exitosos.
Así fue como Mjällby puso en marcha una serie de planes estratégicos con metas ambiciosas, formando un plantel comprometido al cien por ciento. Ese esfuerzo rindió frutos en 2019, cuando el club consiguió una vez más el ascenso a la máxima categoría del fútbol sueco, la Allsvenskan.
Ya en la Allsvenskan, en 2020, el Mjällby sorprendió al terminar en quinto lugar en su temporada de debut, el mejor resultado de su historia hasta ese momento. A ese logro le siguieron dos campañas más discretas, finalizando en la novena posición tanto en 2021 como en 2022.
Haciendo posible lo imposible
En 2025, el Malmö FF, actual campeón y equipo más dominante en la historia del fútbol sueco, está viviendo una de sus peores temporadas recientes. Solo ha logrado 11 victorias en 25 partidos y suma 42 puntos. Para ponerlo en contexto, la campaña pasada conquistaron el título con 19 triunfos en 30 encuentros y un total de 65 puntos, 9 más que el Hammarby, que terminó en segundo lugar.
La difícil temporada del Malmö, ubicado a solo 90 minutos, ha abierto la puerta para que un club como el Mjällby se atreva a desafiar al máximo campeón del fútbol sueco, con un presupuesto ocho veces menor.
El ascenso a la cima de la liga en 2025 no se debe al dinero invertido, sino al carácter del club. El Mjällby está formado en gran parte por jugadores locales y dirigido por Anders Torstensson, quien hasta hace unos años era el director de la escuela de la villa. A su lado trabaja Arvid Franzen, cazatalentos del equipo y, al mismo tiempo, empleado del servicio postal local de 6:30 a 15:00. Junto a ellos, Hasse Larsson, director deportivo, ha sido clave en transformar la identidad del club.
Cabe mencionar que en Suecia, la mayoría de los clubes de fútbol funcionan bajo la regla del “50+1”, lo que significa que sus socios (los fans, la cooperativa) mantienen el control del equipo y no pueden ser propiedad total de un inversionista privado. Así que este éxito tiene sus raíces en la estructura, el liderazgo y un reclutamiento inteligente de futbolistas disciplinados, que compensan con trabajo y corazón la falta de recursos que tienen frente a otros equipos de la liga.
Mjällby en la cancha
Estadísticamente, Mjällby posee el mejor récord defensivo de la temporada, con tan sólo 17 tantos en contra, seis menos que Malmö. También poseen la segunda mejor ofensiva, con 45 tantos a favor, cuatro por debajo de Hammarby, quienes con 49 puntos, se encuentran en segundo lugar. Así mismo, Mjällby ha perdido solamente uno de sus encuentros, contra AIK en mayo.
Puntos claves de su estilo de juego
Vía The Football Analyst
Este fin de semana será decisivo para el Mjällby, que recibirá en casa al Elfsborg (mi equipo favorito en la liga, aunque no estén pasando por su mejor momento, pero de eso hablaré en otra ocasión). Una victoria les daría 63 puntos y aumentaría la presión sobre el Hammarby, que tendrá una dura prueba en Gotemburgo frente al IFK Göteborg, un equipo que también pelea por un puesto en competiciones europeas para la próxima temporada. Si Hammarby tropieza este domingo, Mjällby podría coronarse campeón de la Allsvenskan.
Claro, todo dependerá de la tormenta Amy, que se acerca a Suecia y que, según el Instituto Meteorológico, podría ser la más fuerte de los últimos 25 años. Si las condiciones lo permiten y la jornada se juega con normalidad, el Mjällby estará a un paso de hacer historia en el siempre maravilloso y emocionante fútbol sueco.