El día que Salah dejó a Liverpool
En apenas siete minutos, Mo Salah logró derrumbar gran parte del legado que construyó durante años y escogió el peor momento para hacerlo.
Para cerrar el año, quise analizar gran parte del criticismo que existe en algunas redes sociales y que es propagado como verdad absoluta por algunos fans y que requiere cero uso de lógica y análisis y todo se explica con una sola frase: ¡Arne Slot es un fraude!
Sustituir a Jürgen Klopp parecía una misión imposible, según medios y comentaristas deportivos. Algunos incluso se permitían imaginar a un Liverpool condenado a pelear apenas por el top 5, siguiendo un camino similar al del Manchester United tras la salida de Alex Ferguson.
Ese escepticismo creció aún más cuando el club anunció a un “desconocido” como su nuevo entrenador. Hasta ese momento, ningún técnico neerlandés había ganado la Premier League y el referente de mayor perfil en la liga, Erik ten Hag, seguía sin convencer. Antes de que comenzara la temporada, los modelos de predicción y muchos analistas colocaban a Liverpool en el cuarto lugar de la tabla; otros ni siquiera lo incluían entre los primeros cinco.
Entre los aficionados de los Reds el panorama era similar, nadie sabía qué esperar. Había miedo y dudas, pero también cierta ilusión por descubrir a este nuevo Liverpool. Por eso, resultó una grata sorpresa cada actuación que el equipo ofreció a lo largo de aquella temporada.
Arne Slot estuvo detrás de una de las grandes revelaciones, Ryan Gravenberch, a quien se le vio renovado y mucho más cómodo en su rol como mediocampista. Y qué decir de la forma en que Slot logró extraer de Salah una de sus temporadas más prolíficas y completas con la camiseta de Liverpool.
¿Pero cómo llegó Arne Slot a Liverpool, especialmente cuando la Eredivisie suele estar infravalorada por muchos comentaristas y analistas deportivos? La respuesta está en los mismos modelos que, años atrás, llevaron al club a apostar por Jürgen Klopp, incluso después de una mala temporada en Dortmund que había mermado su reputación.
El anuncio llegó en abril del 2015, el técnico alemán dejaría su posición en Dortmund tras haber culminado la temporada en la posición número 7 de la Bundesliga, meses después, el 8 de octubre del mismo año, Klopp sería anunciado como nuevo manager de Liverpool.
En noviembre de 2015, poco después de que Jürgen Klopp asumiera como técnico del Liverpool, el director de investigación del club, Ian Graham, le mostró datos de la última temporada de Klopp en el Borussia Dortmund. El modelo de Graham, que analizaba cada pase, disparo y entrada, indicaba que el Dortmund debió terminar segundo y no séptimo, lo que sugería que los malos resultados no se debieron a Klopp sino a la mala suerte.
Un partido ante el Mainz lo ejemplificaba claramente: Dortmund dominó la posesión, los remates y las llegadas al área, pero perdió 2–0 por un penal fallado y un autogol. Según casi todas las métricas, salvo el marcador, Dortmund había sido claramente superior.
How Data (and Some Breathtaking Soccer) Brought Liverpool to the Cusp of Glory
Pero esa no fue la única temporada complicada de Klopp como entrenador. En Liverpool hubo al menos dos más que vienen a la mente: 2017/18 y 2022/23. En especial la 2017/18, cuando el ruido en redes sociales era constante y muchos pedían su salida. Si en ese momento el departamento de datos e investigación del club hubiera desconfiado de sus propios números, Liverpool se habría privado del entrenador más icónico de la institución en los últimos 100 años.
La memoria suele ser selectiva y, mientras hoy recordamos la era Klopp con cariño y nostalgia, la forma en que algunos se expresan ahora sobre Slot da la impresión de que, con Klopp, se ganaba el 90% de los partidos. ¿Recuerdas la temporada 2022/23? Real Madrid nos dejó fuera en octavos, con un marcador global de 6-2.
En la Premier League, la situación tampoco era ideal. Para la jornada catorce, Liverpool se encontraba en la novena posición con 16 puntos tras 12 partidos, uno menos que Fulham (séptimo con 19 puntos), Newcastle (cuarto con 24) y Tottenham (tercero con 26). Mientras tanto, Arsenal lideraba la tabla con 31 puntos en 12 encuentros, seguido por Manchester City con 29, también en 12 partidos.
Lo cual nos trae la siguiente tabla para comparar, con dieciocho encuentros las tres temporadas mas extrañas que hemos tenido en los últimos diez años.
Temp | Pos | J | G | E | P | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|
25/26 | 4 | 18 | 10 | 2 | 6 | 32 |
22/23 | 6 | 18 | 8 | 4 | 4 | 28 |
17/18 | 4 | 18 | 9 | 7 | 2 | 34 |
Finalmente, la temporada 2022/23 se rescató a tiempo y el equipo logró terminar en la quinta posición, asegurando su pase a la Europa League. De cara a la temporada siguiente, muchos aficionados daban por hecho que Liverpool ganaría la UEL con relativa facilidad, pero la realidad fue muy distinta: Atalanta, que acabaría levantando el trofeo, nos pasó por encima en los cuartos de final con un 0-3 en Anfield en el partido de ida, y apenas pudimos rescatar un gol en la vuelta en Italia.
La mayoría de los mejores equipos ganan alrededor del 60% de sus partidos a largo plazo, salvo que estén en una liga de campesinos, tengan una temporada excepcional o cuenten con mucho más dinero que el resto.
Jürgen Klopp ganó el 62.1% de sus partidos con los Reds, el mejor porcentaje de cualquier técnico del Liverpool en los últimos cien años, donde el promedio había sido 52.5%. Sin embargo, Arne Slot tiene al momento un 63.9%, habiendo heredado un mejor equipo, sí, pero también enfrentando el reto de suceder a Klopp (que tantos decían imposible y ahora ignoran), la pérdida trágica de Diogo Jota, la salida de otros jugadores y una reconstrucción en el verano de 2025 en medio del duelo.
Actualmente, ningún técnico del Liverpool ha ganado un mayor porcentaje de partidos que Slot. En Champions League, ha ganado un increíble 75%: le ganó dos veces al Real Madrid, ganó de visita en París y a ambos clubes de Milán, goleó al Leverkusen 4-0, al Frankfurt 5-1 de visitante, y también venció al Leipzig y otros equipos españoles y alemanes, con una diferencia de xG de +1.15 por partido.
Esta temporada, excluyendo la Carabao Cup Liverpool goza de un 58.3% de victorias en las competiciones principales. Para muchos esto merece el despido, cuando es un porcentaje mayor al de cualquier técnico del Liverpool, salvo Kenny Dalglish, hasta que Klopp superó ese promedio alrededor de su tercer o cuarto año al mando del equipo.
Y es aún más absurdo si consideramos que los Reds han generado 41.6 xG y anotado exactamente 41 goles, pero de solo 26.2 xG en contra han recibido 34 goles reales, con los rivales rindiendo muy por encima de lo esperado en su definición.
Esta temporada, la Premier League ha vivido un dramático incremento en juego aéreo de 30%, el segundo en la historia de la liga después de la temporada 2009/10. Dentro de ese registro, también se alcanzó el porcentaje más alto de goles provenientes de córners (19%), lo que subraya la enorme influencia de las jugadas preparadas en el desarrollo de los partidos.
El juego directo tuvo un peso inédito con 4 saques de banda largos (20 metros o más) al área rival por partido en promedio, más del doble que en cualquier otra temporada. En contraste, el ritmo del juego fue el más bajo jamás registrado, con el balón en juego apenas el 54,8% del tiempo.
En promedio, los partidos acumularon 45 minutos y 31 segundos de espera para que el balón volviera a estar en juego, estableciendo un nuevo récord. Cada interrupción duró 28,8 segundos, la cifra más alta registrada, y solo en saques de banda se perdieron 11 minutos y 21 segundos por encuentro, frente a los 8 minutos y 50 segundos de la temporada pasada.
En resumen, la calidad de la Premier League parece estar decayendo de forma preocupante, con un claro regreso a la era del llamado shiteball.
Liverpool ha sido una de las principales víctimas del renovado protagonismo del juego aéreo. Hasta ahora ha disputado 554 duelos aéreos, de los cuales ha ganado el 57% (317), más que cualquier otro equipo de la liga. En segundo lugar aparece Manchester City, con 416 duelos y un 56.7% de efectividad (236).
A nivel individual, Virgil van Dijk es el segundo jugador con mayor porcentaje de duelos aéreos ganados: 97 de 124, para un 78.2%, solo por debajo de Martin Dúbravka, arquero del Burnley, con 15 de 19 (78.9%). Por su parte, Ibrahima Konaté ocupa la quinta posición, con 68 de 94 duelos ganados (72.3%), por debajo de Lewis Miley (21 de 28, 75%) y Malick Thiaw (58 de 80, 72.5%).
Y si se piensa que Marc Guéhi lo haría mejor, los números no respaldan esa idea: ha ganado 47 de 68 duelos aéreos (69.1%). Proyectado al volumen de Konaté, Guéhi habría ganado apenas 64 de los 94 duelos que Ibou ha disputado.
Las dificultades de Liverpool en las jugadas a balón parado se han convertido en uno de los grandes temas de la temporada, pero los números de fondo cuentan una historia mucho más matizada de lo que sugiere el simple conteo de goles. Los Reds han recibido 12 goles a partir de acciones a balón parado, una cifra que a primera vista resulta alarmante. Sin embargo, el valor de goles esperados de los 68 remates que enfrentaron en esas situaciones es de apenas 5.9 xG, lo que apunta más a una dosis importante de mala suerte que a un fallo estructural del sistema.
Lo que hace que la situación sea especialmente frustrante es la forma en que llegaron esos goles. Ninguno de los 12 fue consecuencia directa del primer envío del balón parado, es decir, no hubo un córner colocado y cabeceado sin más. Todos nacieron del caos de la segunda jugada, desvíos en Gravenberch en varias ocasiones, rechaces que volvieron al área y rebotes dentro del área chica. El gol de Wolves, por ejemplo, llegó después de que Alisson hiciera la atajada inicial y el rebote le quedara servido al atacante. Solo esa jugada tuvo un valor de 0.75 xG, la ocasión más clara sin penal que Liverpool concedió en toda la temporada.
Para ponerlo en contexto, Liverpool ocupa el octavo lugar de la Premier League en goles esperados concedidos en acciones a balón parado. Su registro de 5.9 xG es prácticamente idéntico al de Tottenham (5.7 xG), pero los Spurs solo han recibido dos goles en esas situaciones, frente a los 12 de Liverpool. Esa diferencia deja en evidencia cuánto ha jugado la varianza en contra del equipo de Slot.
A comienzos de diciembre, Liverpool se movía alrededor del quinto o sexto mejor registro de la liga en xG concedido por cada 10 córners, permitiendo cerca de 0.3 en goles esperados (xG), pero recibiendo 0.6 goles reales, el doble de lo esperado.
En ataque, el panorama también genera dudas. De manera llamativa, Liverpool lidera la Champions League en goles esperados generados a balón parado, pero en la Premier League está segundo peor en esa misma métrica. La temporada pasada mostró una inconsistencia similar, el equipo apenas anotó cuatro goles de este tipo en liga hasta mediados de abril, para luego marcar seis en los últimos seis partidos. Queda abierto el debate sobre si esto responde a un problema de trabajo específico o simplemente a la aleatoriedad de muestras pequeñas, no tenemos suficiente data para hacer un análisis justo.
Mirando hacia adelante, Liverpool tendrá pruebas exigentes en este aspecto. Leeds y Arsenal son primero y segundo, respectivamente, en goles anotados a balón parado en la liga, y ambos aparecen en el calendario próximo. Si la suerte tiene que cambiar, los Reds necesitarán que lo haga cuanto antes.
Justamente ayer Liverpool anunció que Aaron Briggs el entrenador de jugadas a balón parado, dejaría al club.
Cuando la adrenalina por las celebraciones del título número 20 de Liverpool terminó y los jugadores concluían sus merecidas vacaciones para regresar a preparar la nueva temporada con bastantes cambios que solidificarían al equipo, nos llegó la noticia la mañana del 3 de julio de que Diogo Jota, nuestro número 20, había perdido la vida junto a su hermano, André Silva, en un accidente automovilístico en España, cerca de la frontera con Portugal.
Y así, lo que se suponía debía ser una semana feliz, de reencuentros, de cara a un nuevo reto de mantener el título inglés, se convirtió en una semana de luto, de dolor, de homenajes, de una joven mujer perseguida por los paparazzis que solo querían captarla en el peor momento de su vida para generar clics.
Esta tragedia marcaría el inicio de la tormenta para Liverpool esta temporada, que si bien comenzó ganando partidos complicados ante buenos equipos, estaba claro que no era sustentable. Y cuando llegaron los malos resultados, llegaron también las voces de siempre.
Racha de derrotas: "Perdimos seis partidos, Slot se tiene que ir".
Estabilizamos y empezamos a sacar resultados: "Ah, es que el calendario es más fácil: West Ham, Leeds… y encima empatamos. Igual se tiene que ir".
Ganamos de visita al Inter y al Spurs: "Sí, ganamos, pero jugamos horrible: pases laterales, 'bottling', (mi palabra favorita del fútbol junto a 'fraude'). Slot se tiene que ir".
Se gana una Premier League: "El título de liga fue del equipo de Klopp. Slot tuvo poco que ver. No llega al final de la temporada".
El drama con Salah "Slot no sabe ser manager, que se vaya".
¿No sabe ser manager? Slot ha tenido que navegar la peor tragedia en el club desde Hillsborough y lo ha hecho con firmeza, con humanidad y respeto, y tu dices que "no sabe ser manager".
Si se parara la liga ahora mismo, Slot tendría un cuarto puesto y una Premier League en dos temporadas. Nada mal, ¿no?
Tristemente, hay gente que prefiere ver perder al equipo que dice apoyar con tal de salirse con la suya, de tener razón, antes que tragarse el ego y apoyar de verdad al club y al entrenador. También hay ciertos críticos que se disfrazan de hinchas del Liverpool (Carragher) y se suben a la mesa cuando ganamos y se burlan de sus amigos como reyes del banter, pero no ven la hora de clavar el cuchillo cuando perdemos, solo para no quedar mal en la "liga del meme".
Alguien comentó por ahí alguna vez, como lo dice nuestro himno "Walk on through a storm? (¿caminar a través de una tormenta? Algunos de estos no aguantan ni la neblina", y me encantó.
Obviamente no me gusta ver perder al Liverpool, pero también hay cosas positivas en todo esto. Después de un largo período de éxito sostenido con Klopp y Slot, esta temporada dejó en evidencia a muchos fans cazadores de gloria. Y no hablo solo de hinchas nuevos: varios de los de toda la vida, y cuentas grandes en redes sociales que gracias al club tienen éxito y les va bien, se acostumbraron demasiado a la vida fácil del hincha y se olvidaron rápido de cómo funciona realmente el fútbol, sin mencionar lo poco que intentan entender cómo el duelo puede afectar el rendimiento de un equipo.
Con ustedes: El análisis futbolístico del año 🏆 🥇
Este comportamiento idiota, malcriado, infantil y fuera de lugar me ayudó a cortar con ciertos podcasts y redes sociales.
Para empezar, me salí de Reddit, nunca pensé que tendría que defender al club que amo de otros fans que dicen también amar al club, llegando a la conclusión de que no aman al club, aman al éxito del club.
Llevaba tiempo pagando suscripción a TAW. Muchas veces sus opiniones no me cuadraban, pero es normal, cada quien piensa diferente y siempre es sano escuchar otros puntos de vista. El problema es cuando dejas de analizar para convertirte en un troll más; ahí siento que estoy tirando mi dinero a la basura. Pagaba para escuchar análisis que incluyen data, estadísticas que pueden explicar lo que pasa en el campo y que, por más fútbol que veas, pasan desapercibidas la mayor parte del tiempo. En su lugar, obtuve un "patético" sin el mínimo esfuerzo por explicar exactamente qué es patético y por qué tiene la culpa Slot.
O cuando en plena pausa internacional Arne decide tomar unas vacaciones con su familia, a quienes no ve seguido pues viven en los Países Bajos, y este grupo de personas deja el análisis de lado para criticar que nuestro técnico no esté en el AXA trabajando solo, cuando gran parte del equipo está jugando con sus selecciones o también tomándose unos días para recuperarse. Como si las computadoras o el trabajo remoto no existieran.
Y para rematar, uno de sus dueños mintió en Twitter a una audiencia de casi 700 mil seguidores, que Slot se había ido las dos semanas completas. Ahí se acabó todo para mí. Cero tolerancia cuando metes la vida privada de un entrenador en el debate.
Es el 31 de diciembre y pasan de las cinco de la tarde, mientras me dispongo a salir a celebrar un año más en compañía de mi familia, llevo la esperanza de que Slot y el equipo continúen dando buenos resultados hasta que el equipo encuentre el balance necesario que definirá esta nueva etapa de Liverpool al mando de Slot. Y si el técnico neerlandés ya no forma parte del proyecto al iniciar el 2027, confiaré que el equipo de datos e investigación de Liverpool sabe mucho más de lo que yo se, y continuaré apoyando a los Reds hasta el final.
Up the mighty f*cking Reds y feliz año nuevo.
En apenas siete minutos, Mo Salah logró derrumbar gran parte del legado que construyó durante años y escogió el peor momento para hacerlo.
Analizando la temporada de Liverpool después de los primeros once encuentros de liga y lo que podemos esperar en las próximas semanas después de la pausa internacional.
Mohamed Salah continúa escribiendo su nombre con letras doradas en la historia del Liverpool y de la Premier League. El egipcio, símbolo de constancia, talento y determinación, no solo sigue siendo el motor ofensivo del equipo, sino que también continúa rompiendo récords que parecían inalcanzables. Su más reciente logro lo consolida aún más como una leyenda viva del club y de la liga inglesa, reafirmando que su impacto va mucho más allá de los goles: representa una era dorada para los Reds.
Mjällby AIF está más cerca que nunca de conquistar un histórico título en la Allsvenskan de Suecia, convirtiendo en realidad lo que parecía imposible, tal como lo expresa su propio eslogan.