¡El último encuentro del año! 2025 ha estado lleno de altibajos, desde el momento en que Liverpool conquistó su vigésima Premier League, algo que pocos creían posible, hasta unas celebraciones que terminaron marcadas por el incidente en el que Paul Doyle (hoy sentenciado a 21 años de cárcel) atropelló a cientos de aficionados durante el desfile de victoria. Un trauma que dejó una huella indeleble en el club y en toda su afición y que, afortunadamente, no derivó en pérdidas humanas.
El año también estuvo marcado por un récord histórico en fichajes para el club y por los malos resultados de octubre y noviembre. Sin embargo, sin duda el golpe más duro fue la muerte de Diogo Jota, un suceso que sacudió emocionalmente a toda la institución y que quizá ayude a explicar la fragilidad mostrada por el equipo en varios partidos especialmente complicados.
El previo
Wolves atraviesa un momento muy complicado. Ocupa el último lugar de la tabla con apenas dos puntos, producto de 15 derrotas y solo dos empates en 17 partidos. De esta manera, ha igualado a Sheffield United (temporada 2020-21) en el peor arranque sin victorias en la historia de la Premier League, con 17 encuentros consecutivos sin ganar.
No es la primera vez que Wolves llega al cierre del año en el fondo de la tabla. Esto ya ocurrió en dos ocasiones: la primera fue en 2003, cuando terminaron la temporada en el puesto 20 y descendieron a la Championship. La segunda fue en 2022, cuando, pese a ser últimos en Navidad, lograron una notable reacción y finalizaron en la posición 13, el mejor puesto final alcanzado por un equipo que era último en esas fechas.
Históricamente, el 88% de los equipos que han sido últimos en Navidad en la Premier League han terminado descendiendo. Además, los cuatro clubes que consiguieron salvarse tras llegar al época festiva en el fondo de la tabla habían sumado al menos 10 puntos; Wolves, en cambio, apenas tiene 2.
Por ello, si no logra vencer a Liverpool esta tarde, establecerá el récord absoluto del peor inicio sin triunfos en la liga, con 18 partidos. Esto convierte el duelo en uno especialmente peligroso para Liverpool, que finalmente ha evitado la derrota en seis encuentros consecutivos, pero que llega con una larga lista de bajas.
Hace un par de semanas, Wolves estuvo muy cerca de rescatar un empate en el Emirates Stadium, donde Arsenal se llevó milagrosamente la victoria sin anotar un solo gol en jugada (ya suman tres triunfos consecutivos sin gol en juego abierto). Para mala fortuna de Wolves, aquel partido se les escapó por dos desafortunados autogoles, con marcador final de 2-1, un resultado que quizá sea indicio de que, tarde o temprano, comenzarán a obtener mejores resultados si la suerte finalmente se pone de su lado.
Las nuevas incorporaciones a la lista de ausencias esta semana incluyen a Alexander Isak, quien sufrió una fractura como consecuencia de una barrida excesiva de Micky van de Ven, y a Connor Bradley, quien abandonó el partido ante el agresivo Tottenham al medio tiempo. Slot comentó días atrás que aún debía evaluarse si Connor estaría disponible para hoy, al igual que Cody Gakpo, quien se ha perdido los últimos tres encuentros.
Salah se encuentra disputando la AFCON con Egipto, donde ha conseguido dos victorias en dos partidos y ya aseguró su pase a la siguiente ronda. Por su parte, Szoboszlai se perderá el encuentro por acumulación de tarjetas amarillas.
Wolves, en tanto, también presenta una larga lista de bajas, aunque podrá contar nuevamente con Hugo Bueno tras superar una lesión y con Yerson Mosquera, quien regresa luego de cumplir su suspensión.
El toque especial llegará antes del inicio, cuando Dinis y Duarte, dos de los tres hijos de Diogo Jota, saldrán del túnel acompañando a los jugadores de ambos equipos como mascotas del partido, en un gesto que honra a la ahora leyenda de Liverpool también por su anterior paso por Wolverhampton.