Este fue el tercer partido de liga que los Reds disputaron como visitantes inmediatamente después de un compromiso europeo en la temporada 2025/26, y el patrón ya resulta preocupante pues hasta ahora, han perdido esos tres encuentros con un total de ocho goles en contra, una señal clara de las dificultades del equipo para sostener el rendimiento en ese contexto pero no resulta extraño si mapas las bajas por lesiones que el equipo ha sufrido a lo largo de la temporada.
A nivel defensivo, el rendimiento volvió a caer. Virgil van Dijk cometió su segundo error que derivó en gol en lo que va del campeonato, según la definición de Opta, en toda la temporada 2024/25 solo había registrado uno, y en la temporada anterior, ninguno.
Aunado a esto, el rendimiento colectivo no fue mejor, Liverpool concedió seis ocasiones claras de gol, algo que ya había ocurrido frente a Crystal Palace y Brentford, aunque en esos partidos el equipo había permitido siete. La diferencia esta vez fue especialmente dura, ya que los Reds apenas generaron una ocasión clara, dejando un balance de -5, el peor desde la llegada de Arne Slot.
En ataque, Dominik Szoboszlai fue uno de los pocos puntos altos: marcó y asistió en el mismo partido por segunda vez en la temporada, algo que ya había logrado en Frankfurt y que Mohamed Salah solo ha conseguido una vez. Sin embargo, el egipcio falló la única ocasión clara del equipo. Su efectividad fuera de los penales sigue en números rojos ya que apenas ha convertido dos de 15 oportunidades, y no ha marcado en ninguno de los siete partidos en los que Liverpool estuvo en desventaja.
Para cerrar, el regreso de Salah a la liga coincide* con el peor registro de xG que ha tenido Liverpool desde que el egipcio disputara la Copa Africana de Naciones con su selección.
* Correlación no implica causalidad, pero hay que estar pendiente de esos números en el próximo partido de liga.