Nuno Espírito Santo es, para mí, uno de los entrenadores más infravalorados, y fue injustamente despedido del Nottingham Forest, un club que le debe mucho. El técnico portugués de 51 años asumió el mando del West Ham a finales de septiembre, en sustitución de Graham Potter, ahora seleccionador de Suecia.
El inicio de temporada de los Hammers fue muy complicado: tras la quinta jornada solo habían sumado tres puntos —una victoria y cuatro derrotas—, lo que precipitó la salida de Potter. De cara a la fecha trece, la situación apenas ha mejorado. West Ham ocupa el puesto 17 con trece puntos, producto de tres victorias, siete derrotas y dos empates, apenas por encima de la zona de descenso pero con mucho camino por recorrer.
Históricamente, el London Stadium ha sido un escenario favorable para Liverpool: en los últimos diez encuentros de liga allí, los Reds suman seis victorias, dos empates y solo dos derrotas. En el duelo equivalente de la campaña pasada, el equipo incluso se impuso con un contundente 0-5. Sin embargo, la situación actual es muy distinta, y Liverpool llega a este enfrentamiento en un contexto muy diferente al del año anterior.
Ya veremos cómo fluye este encuentro. Liverpool suele iniciar los partidos de manera muy positiva, pero también tiende a conceder goles evitables en el primer tiempo, obligándose a remontar desde muy temprano. Esa dinámica parece afectar la mentalidad de un equipo que llega herido. A veces es como ver Groundhog Day: sabes exactamente lo que va a pasar.
Afortunadamente, en los últimos días varias figuras del deporte y la psicología han hablado sobre el duelo colectivo por el que el equipo parece estar atravesando, invitando a aficionados y medios de comunicación a poner el foco en un problema que afecta por igual a cualquier ser humano, independientemente de su situación económica u otros factores.
De esta manera, es indispensable que nosotros, los fans del Liverpool, apoyemos al equipo incondicionalmente y recordemos las palabras de nuestro hermoso himno:
Cuando camines a través de una tormenta
Mantén la cabeza en alto
Y no le temas a la oscuridad
Al final de la tormenta
Hay un cielo dorado,
Y el dulce canto de una alondra
Sigue a través del viento
Sigue a través de la lluvia
Aun si tus sueños son pisoteados y golpeados
Camina, camina, con esperanza en tu corazón
Y nunca caminarás solo
Nunca caminarás solo